Con la rehabilitación de este Bien de Interés Cultural (BIC), Ferrovial ha conseguido rescatar tres siglos de historia y devolver a los sevillanos un símbolo de su patrimonio
Han hecho falta dos años y medio de trabajos diarios y un equipo de más de cien profesionales, pero, sin duda, ha merecido la pena: la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, situada en el castizo barrio de San Bernardo y considerada patrimonio industrial y Bien de Interés Cultural (BIC), ha renacido para alojar el nuevo Centro Magallanes ICC. Es el resultado de un complejo proyecto que ha sabido combinar el rigor técnico con la sensibilidad artesanal para recuperar la esencia de tan emblemático edificio.