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Formación, experiencia y apoyo

Mientras la transición ecológica avanza al ritmo que marca la urgencia climática, una parte significativa de la población sigue al margen del mercado laboral. Veolia plantea una respuesta que combina formación técnica, experiencia real y acompañamiento personalizado, porque la gestión del agua, la energía y los residuos, además de definir nuestro futuro ambiental, puede ser una puerta de entrada al empleo.

Solemos pensar que la transición hacia un modelo económico más sostenible se juega solo en infraestructuras, tecnologías limpias o grandes planes estratégicos, pero abarca mucho más. También se decide, por ejemplo, en la capacidad de generar empleo de calidad, oportunidades de formación y acompañamiento para quienes parten de una situación de desventaja. 

 

En España, el riesgo de exclusión social afecta al 25,8% de la población, con especial incidencia entre los jóvenes (1 de cada 4) y las personas extranjeras (el 50% se encuentra en esta situación). Los principales obstáculos para lograr una inclusión real siguen siendo la falta de cualificación y la ausencia de una red de apoyo durante la incorporación al mercado laboral. 

Para dar respuesta a esta problemática, Veolia, referente en la gestión del agua, la energía y los residuos, impulsa programas de formación que conectan los conocimientos técnicos con las oportunidades de empleo en sectores que hoy en día son clave para el desarrollo sostenible.

 

La Formación Dual en Residuos y Energía y el Programa OLA (Ocupación, Liderazgo y Acompañamiento) forman parte de una misma lógica: convertir la actividad empresarial en una palanca de transformación social. No se trata únicamente de capacitar perfiles profesionales para sectores en crecimiento, sino de hacerlo desde un enfoque integral que tenga en cuenta las barreras sociales, económicas y personales que dificultan el acceso al empleo.

La estrategia de acción social de Veolia se articula a través de tres ejes fundamentales: el desarrollo de oportunidades educativas, con itinerarios formativos ligados a necesidades reales del sector ambiental; la mejora de la ocupabilidad, facilitando experiencias prácticas y una transición acompañada al mundo laboral; y la creación de comunidades más sostenibles, donde la inserción laboral contribuye a reforzar el tejido social y económico de los territorios.

 

La colaboración con entidades sociales resulta clave en este modelo:  gracias al conocimiento del entorno y la cercanía con los colectivos más vulnerables, es posible adaptar los programas a las realidades locales y ampliar su alcance, lo que supone multiplicar el impacto de la acción social de la compañía.  

“Este programa de Formación DUAL surgió ante la necesidad de realizar una ampliación de la capacidad de producción de la planta y de poder contar con una cantera de profesionales formados en el proceso.”

Jenifer Santos, adjunta a la dirección de talento y diversidad de Veolia España

La primera Formación Dual se puso en marcha en 2022 en Torremejía, una localidad de Badajoz donde Veolia tiene la planta de reciclaje de plástico PET, conocida como TorrePET. Para poder aumentar la capacidad productiva de la instalación, la compañía optó por diseñar un programa de formación que combinara esa necesidad con dar una oportunidad real a jóvenes de la zona en situación de vulnerabilidad.

 

En esta primera edición participaron 15 personas que, mientras recibían esa formación técnica de nivel medio, iban integrándose de manera paulatina en la planta para aprender los procesos desde dentro. Este planteamiento iba más allá de cubrir puestos de trabajo: se trataba de abrir un itinerario profesional a largo plazo en un sector con estabilidad y proyección. Esta primera experiencia fue tan exitosa que sentó las bases para su extensión a otros territorios. 

Dos años más tarde, en 2024, el programa de Formación Dual en Alternancia llegó a la Comunidad de Madrid, cofinanciado por la Unión Europea a través de Fondos Europeos y con la colaboración de entidades sociales como la Asociación Norte Joven, Aldeas Infantiles SOS y la Asociación Secretariado Gitano. El planteamiento se modificó ligeramente para poder ofrecer la formación a jóvenes de entre 18 y 30 años con estudios y personas desempleadas de larga duración mayores de 45 años. 

 

El curso se planteó de manera que el 65% de la jornada laboral los estudiantes estuvieran en las instalaciones de Veolia con el acompañamiento de profesionales del sector, y el 35% restante recibiendo formación teórica y práctica en la escuela técnica Agremia, entidad formadora colaboradora del proyecto. 

“Resulta muy gratificante ver la evolución de cada uno de los alumnos y ahora ya profesionales. Después de un año, han conseguido interiorizar conocimientos y nosotros, desde Veolia, hemos tenido la oportunidad de acompañarlos y favorecer su empleabilidad en el mercado laboral.”

Pilar Barón, delegada de energía de Veolia en Madrid y responsable del proyecto

Doce meses después, los 14 participantes (9 perfiles junior y 5 senior) obtuvieron el certificado de profesionalidad de Montaje y Mantenimiento de instalaciones de climatización y ventilación homologado a nivel nacional y la mayoría de ellos pasaron a formar parte de la plantilla. Ya está en marcha una nueva edición del programa que se extenderá hasta 2026 en la que están participando 15 jóvenes.

“El mayor reto al que me he enfrentado ha sido el tener que adaptarme rápidamente al formato de aprendizaje para poder obtener todos los conocimientos necesarios para reincorporarme al mercado laboral. He tenido que implicarme, esforzarme y acoger con ilusión este desafío para poner en práctica todo lo aprendido durante este año. Creo que es muy importante que la empresa se interese por la formación y el desarrollo, por el progreso, proyección y bienestar de sus colaboradores.”

Anastasia Rodríguez, alumna senior de la formación

Esta formación que combina teoría y práctica está integrada en la Escuela de Veolia, un programa formativo que articula la mejora continua de las competencias internas y la apertura de la empresa a nuevos perfiles profesionales. En colaboración con centros de Formación Profesional y Ocupacional y entidades sociales, la compañía refuerza su posicionamiento como empleador de referencia en sectores clave para la transición energética y la economía circular. Y es que, además de la valiosa capacitación técnica, el valor diferencial de estos programas reside en el acompañamiento, un aspecto muy importante en el caso de los colectivos en situación de vulnerabilidad. 

 

Precisamente con el foco en estas personas, en 2020 surgió OLA (Ocupación, Liderazgo y Acompañamiento), un programa creado de la mano de Cruz Roja con el que Veolia decide cambiar el enfoque para dejar de ser meramente asistencial y abrir itinerarios adaptados a la realidad de cada persona. Aunque las ayudas económicas o las bonificaciones son muy necesarias, no son suficientes cuando la precariedad es la norma.

El programa OLA parte de la premisa de que nadie puede concentrarse en encontrar un empleo si no tiene cubiertas sus necesidades básicas. Durante estos años, este programa se ha impulsado en los diferentes territorios en los que opera la compañía, donde ha contado, por supuesto, con la colaboración y ayuda de los servicios sociales y de promoción de empleo de cada municipio. Es así como cada edición se ha podido adaptar a las particularidades del entorno y de los recursos para garantizar que la intervención llegue allí donde más se necesita. 

“Gracias al programa OLA, las personas en situación de mayor vulnerabilidad no solo dan un paso adelante en sus oportunidades de empleo en León, sino que, además, programas como este ponen de manifiesto el valor de la colaboración, contribuyendo a mejorar la calidad de vida y la igualdad de oportunidades de la ciudadanía leonesa.”

Vera López, Concejala de Bienestar Social y Juventud en el Ayuntamiento de León

Cinco años después de su lanzamiento, el programa ha acompañado a más de 1.000 personas a través de 39 ediciones en 18 municipios. Barcelona, Cornellà de Llobregat y Santa Coloma de Gramenet han acogido cuatro ediciones cada una; Alicante, León o Sant Joan Despí, tres. Además, como el contacto directo con profesionales en activo añade una dimensión relacional que va más allá de la formación o la orientación laboral, Veolia implica a su plantilla en este programa a través del voluntariado corporativo.

“Participar en OLA puede suponer, para muchas personas, una oportunidad de cambiar el rumbo de sus vidas. Este efecto positivo nos posiciona como un agente de transformación social en el territorio: una empresa aliada que a través de la acción social, y con el mismo rigor y excelencia que nos caracteriza en el ámbito operativo, contribuye a hacer de los municipios espacios de futuro e inclusión.”

Nerea Plaza, Directora de Acción Social de Aigües de Barcelona

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