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tu primera vez al volante de un eléctrico

más fácil
de lo que imaginas

Hay experiencias que se recuerdan para siempre

y esta podría ser una de ellas

Seguro que recuerdas la primera vez que te pusiste en carretera con el carnet recién estrenado y la L en la luna trasera. La primera vez que te despertaste y descubriste de manera inesperada un lugar que no ibas buscando. La primera vez que llegaste a un sitio nuevo y lo sentiste tuyo desde el primer instante. Estas primeras experiencias tienen algo en común: abren puertas que creíamos cerradas y nos hacen pensar que, quizá, el mundo es más grande de lo que pensábamos.

 

Actualmente, millones de conductores en toda Europa están a punto de vivir una primera vez que les sorprenderá y permanecerá en su memoria: la de ponerse al volante de un coche eléctrico. Y, como tantas veces ante otras situaciones novedosas, descubrirán que ese “miedo” no era para tanto. Que, de hecho, es más fácil (y barato) de lo que esperaban. 

The Power of Firsts

Cuando algo es nuevo, el cerebro humano entra automáticamente en su caution mood, un mecanismo de supervivencia que nos ha servido para superar peligros a lo largo de la historia, pero que a veces puede actuar como bloqueo ante cambios que son para mejor. Con el vehículo eléctrico ese pensamiento nos hace preguntarnos qué pasaría si se acabara la batería en mitad de la autovía, cómo encontrar puntos de carga, cuánto tardará en cargarse, cuánto dinero cuesta mantener este tipo de automóvil. Todas estas dudas son tan legítimas como fáciles de responder.

La autonomía: el gran mito del coche eléctrico

Un uso medio estándar del coche se sitúa en torno a los 40-50 km diarios. La mayoría de los vehículos eléctricos del mercado actual ofrecen una autonomía real de entre 300 y 500 kilómetros por carga. Esto significa que, en condiciones normales de uso urbano e interurbano, una sola carga completa puede durar varios días.



¿Qué factores afectan a la autonomía? La temperatura exterior, el uso del aire acondicionado o la calefacción, el estilo de conducción y el tipo de carretera, entre otros. Circular a velocidades más moderadas en autopista, por ejemplo, puede aumentar la autonomía de forma significativa. 

Más sencillo que repostar

La imagen mental que tenemos al hablar de cargar un coche eléctrico es la de buscar desesperadamente un enchufe en medio de ninguna parte. Pero la realidad difiere bastante. De hecho, lo más habitual es que el propietario de un eléctrico cargue su coche en casa, por la noche, mientras duerme. Igual que pones el móvil a cargar antes de acostarte. Conectas el cable al llegar, y a la mañana siguiente tu coche está listo con la batería a tope. Sin paradas en gasolineras, sin colas, sin esperas. 

¿Y si necesitas cargar fuera de casa? La red de puntos de recarga en España ha crecido de manera notable en los últimos años, por lo que encontrar donde cargar el coche es cada vez más sencillo.  Los cargadores rápidos de corriente continua (DC) pueden recargar una batería hasta el 80% en apenas 20 o 30 minutos, una pausa genial en el camino para tomar un café o estirar un poco las piernas.

Se nota en el bolsillo

Uno de los argumentos más sólidos a favor del vehículo eléctrico (y que mas sorprenden a los primerizos) es el económico. Cargar un coche eléctrico en casa durante toda una semana puede costar entre 5 y 15 euros, según la tarifa contratada y el tamaño de la batería. A esto se suma un menor coste de mantenimiento: no necesita cambios de aceite, no tiene filtros de combustible, no tiene embrague. Los frenos duran más gracias al frenado regenerativo. 

 

Según la Fundación Renovables, por cada 50 euros de “combustible” un coche eléctrico recorre casi tres veces más kilómetros que uno de gasolina, y emitirá un 69% menos de CO2 en la atmósfera (22 kg frente a 71 kg). 

 

Además, cada vez son más las ciudades donde los vehículos eléctricos disfrutan de ventajas adicionales, como el acceso a zonas de bajas emisiones, descuentos en parkings municipales, bonificaciones en el impuesto de circulación e incluso condiciones especiales en determinados seguros. 

Suavidad y silencio

Hay algo que es difícil de transmitir. Da igual lo que te cuenten, o lo que veas, o lo que profundices en las informaciones técnicas, y es la sensación de sentarse al volante de un coche eléctrico por primera vez. El silencio al arrancar. La respuesta inmediata del motor al pisar el acelerador. La fluidez en la circulación. Y es que, especialmente en entornos urbanos, la conducción eléctrica resulta muy placentera.

 

Una buena muestra de todo ello es el Kia EV2, el SUV eléctrico del segmento B con el que la marca da el paso más ambicioso de su historia eléctrica en Europa.

El eléctrico que estabas esperando

Si la conducción eléctrica es sinónimo de silencio, suavidad y respuesta inmediata, el Kia EV2 lleva esa experiencia al segmento que está ganando más popularidad en Europa. Concebido, desarrollado y fabricado en el continente (en la planta eslovaca de Žilina), este SUV compacto totalmente eléctrico está diseñado para ser el coche principal de la familia: el que sale del garaje cada mañana con la batería cargada y regresa cada noche sin haber dado un solo problema.

 

En autonomía, el EV2 responde a esa realidad cotidiana con dos opciones de batería: 42,2 kWh para hasta 317 km, y 61,0 kWh para hasta 453 km. Cifras más que suficientes para cubrir semanas de desplazamientos urbanos con una sola carga, y para afrontar esa escapada de fin de semana sin calcular cada kilómetro. Cuando toca cargar fuera de casa, la carga rápida de corriente continua lleva la batería del 10 al 80% en menos de media hora. Su compatibilidad con carga de CA de 11kW hace que se adapte a cualquier punto de la red pública europea.

Por dentro, la propuesta supera con creces lo esperado en su segmento. Los asientos traseros deslizantes permiten superar los 400 litros de maletero cuando la ocasión lo pide, mientras el sistema de infoentretenimiento ccNC despliega una triple pantalla con 12,3 pulgadas para el cuadro de mandos y otras tantas para la consola central. Las actualizaciones OTA mantienen el coche siempre al día, y el paquete de sistemas de asistencia a la conducción (con control de crucero adaptativo, asistencia en carretera y cámara de visión 360°) aporta una seguridad activa habitualmente reservada a coches de mayor tamaño.

El EV2 llegará a los concesionarios a partir de junio de 2026 y, con él, la oportunidad de vivir esa primera vez inolvidable.

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