Capó nuevo, faros rediseñados y un interior más cuidado dan forma a la actualización de uno de los crossover más reconocibles del mercado europeo
Hay coches que cada cierto tiempo deciden reinventarse por completo y otros que prefieren pulir lo que ya funciona. El nuevo Kia XCeed pertenece claramente a esta segunda categoría. La marca coreana no ha querido dar un volantazo estético ni mecánico a este exitoso modelo, sino afinar cada detalle (diseño, conectividad, suspensión) para seguir siendo un valor seguro en uno de los segmentos más disputados en Europa actualmente.
¿Lo mejor? No hace falta esperar a su lanzamiento: el nuevo XCeed llegó a los concesionarios el 1 de julio dispuesto a conquistar a quienes saben valorar el estilo, la versatilidad y la practicidad diaria.
Un diseño que evoluciona
sin cambiar de identidad
El cambio más evidente lo encontramos en un primer vistazo en la carrocería. El frontal es el principal punto de atención. El capó, el paragolpes delantero, el radiador y la rejilla de admisión son nuevos. La característica parrilla tiger nose se integra en este conjunto, acompañada por unos grupos ópticos y unas aletas laterales rediseñados.








En la parte posterior también hay novedades. El portón y el paragolpes son de nuevo diseño y las luces traseras adoptan una firma luminosa actualizada. El objetivo es conseguir una imagen más ancha y moderna, pero manteniendo las proporciones compactas que definen al XCeed.
Hay un detalle especialmente interesante en este sentido: el voladizo delantero se ha reducido en 15 milímetros. No parece una cifra capaz de cambiar por completo la percepción del coche, pero sí contribuye a reforzar esa idea de vehículo compacto y ágil que Kia quiere transmitir. Las posibilidades de personalización se completan con nuevos diseños de llantas de aleación de 16 y 18 pulgadas.














