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Veolia, referente mundial en transformación ecológica, trabaja cada día dando respuesta al reto del cambio climático con soluciones adaptativas e innovadoras

Lluvias, sequías, incendios, inundaciones… El cambio climático se manifiesta en forma de fenómenos meteorológicos que son cada vez más extremos y devastadores. Las consecuencias del calentamiento global son cada año más visibles a nivel local y España es uno de los países que más las sufrirá, si no comenzamos a tomar medidas urgentes.

Para poner el foco en la acción y en la importancia de concienciarse para el presente y futuro, este 24 de octubre se celebra el Día Internacional contra el Cambio Climático, una fecha que nos recuerda que el momento de cuidar el planeta es ahora.

En este contexto, Veolia se ha consolidado como la compañía líder en transformación ecológica a nivel internacional, con sus soluciones de descarbonización, economía circular y gestión optimizada de los recursos, dentro de su programa estratégico GreenUp 2024-2027

De este modo, el grupo acompaña a sus clientes municipales, industriales o agrícolas en su transición a la sostenibilidad, implementando soluciones personalizadas que se adaptan a sus necesidades y que reducen tanto su huella hídrica como la de carbono.

En todo lo anterior, la innovación y la digitalización juegan un papel fundamental y son pilares clave en la lucha contra el cambio climático. 

Con el empleo de tecnologías avanzadas como el Internet de las Cosas, los gemelos digitales, el Big Data o la Inteligencia Artificial generativa, resulta posible transformar la gestión de los recursos, mejorar la eficiencia operativa e, incluso, anticipar incidencias en las infraestructuras. En consecuencia, estas son mucho más eficientes y resilientes frente a los fenómenos adversos del cambio climático.

Gracias a su avanzado trabajo en los ámbitos del agua, la energía y los residuos, Veolia permite facilitar el acceso a los recursos, así como la preservación y renovación de los mismos, protegiendo en todo momento los territorios en los que se dan y a las personas que los habitan.

Así es como lo consiguen.

El primero de los ámbitos en los que Veolia trabaja cada día es en hacer frente a la creciente escasez de agua que vivimos en nuestro país. Lo hace a través de alternativas sostenibles que no están relacionadas exclusivamente con las condiciones climáticas, por lo que conllevan una menor dependencia de las fuentes de agua convencionales y promueve el acceso a recursos de proximidad y estables.

Es el caso del agua que proviene de las depuradoras: en estos centros, tras la aplicación de tratamientos avanzados, el agua resultante se emplea en nuevos usos para la ciudad, la agricultura y la industria, como el riego de zonas verdes o campos agrícolas o la limpieza de calles. También es posible devolverla en condiciones óptimas al medioambiente, como a ríos y acuíferos que comiencen de nuevo el ciclo de captación.

En la actualidad, Veolia reutiliza aproximadamente el 15% de las aguas residuales tratadas, con ejemplos como el área metropolitana de Barcelona, donde parte de los recursos hídricos tienen origen en la ecofactoría del Baix Llobregat. También el campo de Cartagena puede mantener los niveles de producción agrícola incluso en situaciones de sequía severa, gracias a la actividad de la depuradora Cabezo Beaza.

Otra de las soluciones de Veolia para asegurar un suministro de agua ininterrumpido consiste en la desalinización del agua del mar y del agua salobre (agua con menor presencia de sal que la marina). Gracias a su conocimiento y experiencia, Veolia ha mejorado la eficiencia energética de estos procesos y ha reducido los costes del agua desalinizada

El 18% de las plantas desalinizadoras del mundo utilizan tecnologías de Veolia hoy en día. Es el caso de Bahía de Palma, en Mallorca, que tiene la mayor capacidad de producción de agua de mar y es la principal fuente de suministro de agua potable en la isla. Por su lado, la planta de Sant Joan Despí en Barcelona, también de la compañía, es la desalobradora más grande del grupo.

Como líder en eficiencia energética en España, Veolia también diseña soluciones flexibles e innovadoras para garantizar un suministro de la energía 24 horas al día los 7 días de la semana. 

Un buen ejemplo de esto es su gestión eficiente de la biomasa forestal que, no solo crea energía renovable y limpia, sino que además reduce el riesgo de incendios forestales al evitar una acumulación excesiva de material combustible en los bosques. Para ello, la compañía produce más de 300.000 toneladas anuales de este biocombustible, con la certificación europea de sostenibilidad SURE.

En lo que a climatización se refiere, Veolia también cuenta con tecnologías como la geotermia, un tipo de energía renovable, limpia e inagotable que usa el calor del subsuelo para dar calefacción, refrigeración y agua caliente de forma constante. Más de 100 clientes del grupo, de diversos sectores, incorporaron esta solución, lo que supuso una reducción en las emisiones de CO2 de 800 toneladas -el equivalente a retirar 174 vehículos de la circulación durante un año entero.

Por último, Veolia es líder mundial en redes de calor y frío, una solución clave, flexible y eficiente, para descarbonizar nuestras ciudades mediante energías renovables.

La compañía gestiona casi 600 redes de manera global, lo que se traduce en más de 10.500 kilómetros de tuberías y 19.300 MW de potencia que equivalen al consumo de 9 millones de hogares españoles. Además, también se encarga de más de 600 edificios conectados, con 100 MW de frío, 200MW de calor y 80 kilómetros de red.

La alianza con el Ayuntamiento de Barcelona, a través de BSM, y Veolia ha dado lugar a Ecoenergies Barcelona, la primera red urbana a nivel mundial de frío ecológico y calor renovable. 

En este proyecto, se recupera el frío residual de la central de Enagás en el Puerto de Barcelona que proviene del proceso de regasificación del GNL; también se aprovecha de manera circular el calor que se genera a partir de la biomasa obtenida de la poda de parques y jardines urbanos, de manera que los residuos vegetales se convierten en energía limpia.

La economía circular es un modelo económico que busca mantener en uso el mayor tiempo posible los materiales que empleamos. Para contribuir a esto, Veolia elabora cadenas de valor verdaderamente circulares en la que los residuos se transforman en materias primas de alta calidad para vivir una nueva vida. 

Es el caso de La Red by Veolia, en Sevilla, una planta de reciclaje de plásticos que procesa más de 10.000 toneladas anuales posconsumo, industriales y agrícolas, dando lugar a un material nuevo, la granza reciclada, que se usa en films, bolsas y tuberías, con certificación UNE-EN 15343. 

De similar forma, la TorrePET by Veolia en Badajoz está especializada en PET alimentario de alta calidad y se ha convertido en la primera empresa ibérica en completar el ciclo de vida completo de botellas, lo que le ha valido ser la primera en España con certificación ‘Fin de Condición de Residuo’.

Además, en el Centro Integral de Valorización del Maresme de Mataró (Barcelona), a través de UTE TEM, Veolia lleva a cabo el tratamiento de 280.000 toneladas anuales de residuos mediante plantas de selección, compostaje, metanización y recuperación energética

Por último, en Madrid, Veolia cogestiona el Centro de Tratamiento Las Lomas (Parque Tecnológico de Valdemingómez), donde se separan materiales reciclables de residuos domésticos y los rechazos se valorizan para generar energía eléctrica.

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