Powered by

Vilano 57

un vino para
el paladar y
la memoria

Con la vendimia recién terminada, hablamos con Desiderio Sastre, director general de Bodegas Vilano: así se elabora uno de los vinos más elegantes de Ribera del Duero

En la Ribera del Duero, el otoño huele a uva recién vendimiada. La vendimia ha terminado en la D.O. más excelente de España con unos 130 millones de kilos de uva de excelente calidad y las bodegas recuperan su pulso pausado tras semanas de intensidad. Es el momento ideal para hablar con quien está al frente de una de las casas que más está dando que hablar: Bodegas Vilano.

Nos recibe Desiderio Sastre, director general. Bajo su dirección, Bodegas Vilano ha consolidado su prestigio en el mercado nacional e internacional, con vinos que combinan la fidelidad al terruño con una mirada contemporánea. Uno de ellos, Vilano 57, ha sido nuestra cata de este mes. Y el resultado es claro: un vino que que queda en el paladar y en la memoria. Podríamos decir que emociona.

Bodegas Vilano se fundó en 1957, en Pedrosa de Duero, en el corazón de una de las zonas más nobles de la D.O. Ribera del Duero. “Trabajamos con viñas centenarias y cuidamos cada pago como si fuera único. Porque lo es”, nos dice Desiderio Sastre.

Un vino

elegante, preciso y que sorprende

Uno de los vinos que mejor expresa esta filosofía es Vilano 57, un tinto que rinde homenaje al año fundacional de la bodega. Elaborado con una selección de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, se cría durante 14 meses en barricas de roble francés de pequeñas tonelerías. ¿El resultado? Un vino elegante, preciso, con fruta negra madura, notas balsámicas y una frescura que sorprende. “Queremos vinos que acompañen, que inviten a conversar, que sean parte de una experiencia”, afirma Sastre.

Y lo consigue. Vilano 57 ha sido reconocido con 94 puntos por el crítico Miquel Hudin, citado por enólogos y seleccionado como “vino del mes” en El Corte Inglés, entre otros reconocimientos. Más allá de Vilano 57, la bodega apuesta por una gama coherente y de altísima calidad. Vinos como Vilano Crianza, Reserva o el exclusivo La Baraja siguen esta línea: respeto por la variedad reina —la Tempranillo—, técnicas precisas y una búsqueda constante de equilibrio.

Una forma de

entender la historia

Tras catar Vilano 57, confirmamos lo que intuíamos: este vino es una forma de entender la historia, el trabajo y el arte de hacer las cosas bien. Con una boca directa, taninos pulidos y una acidez que lo mantiene vivo, este tinto no necesita una gran ocasión. La crea.

Bodegas Vilano es, sin duda, una de las bodegas a seguir muy de cerca porque, en un mercado saturado, aún hay proyectos con alma. Y vinos como Vilano 57 lo demuestran en cada sorbo.

Un proyecto de La Razón Content para

logo-vilano_b